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sábado, 2 de febrero de 2013

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Cuando esperas algo, parece que el tiempo no avanza por mucho que tu quieras, en ocasiones cuando ves que llega el momento, algo te dice que te toca volver a esperar. Por otro lado miras atrás ¿y que ves? que el tiempo ha pasado volando, y que lo que aun estaba por llegar ha pasado ya y tú ni siquiera te has dado cuenta. Porque bueno a veces esperamos tanto que no nos damos cuenta de que la vida se basa en arriesgarnos, a veces sale bien y otras mal, con las buenas disfrutamos, y con las malas aprendemos, así que, ¿a qué tememos? ¿Todo sirve para algo no? Es entonces cuando te das cuenta de que las palabras dejan de valer, y lo importante son los hechos. Pequeños hechos y grandes hechos. Pequeñas cosas y grandes cosas. Dar las gracias y pedir perdón cuando debas. Dar un abrazo o un beso cuando lo necesites. Decir "te quiero" cuando lo sientas. Los hechos y las palabras hablan por sí solos. No necesitas nada más para darte cuenta de lo que puedes importarle a una persona.
Exacto eso es lo que necesito HECHOS, los pequeños detalles cuestan tan poco y valen tanto... pero qué pasa cuando eres ¿tú? No es tan fácil o quizás sí pero lo complicas, nadie puede decirte lo que quieres si tu mismo no abres la boca y lo dices. Nadie puede saber qué cojones te pasa si ni siquiera tú te puedes responder a eso. Nadie va a darte un manual de instrucciones explicando paso por paso cómo tienes que hacer las cosas, seguir el camino, no te queda más remedio que escribir tu propio manual, apuntando los errores como pasos prohibidos. 
Yo he cometido muchos errores... pero el que más me afecta es el estar cerrada al mundo,  a MI mundo, el que poco a poco he conseguido, y en el que día a día soy feliz y en el que solo se encuentra una única persona...él.

miércoles, 30 de enero de 2013

30♥


Gracias
Por saber decir las palabras precisas en los momentos requeridos.
Por incluirme en tu vida, tu historia; tu mundo.
Por comprender mi ingratitud.
Por entender mis celos aunque no los demuestre casi nunca.
Por intentar pensar y sentir de la misma forma en que lo hago yo.
Por abrirme las puertas de tu corazón.
Por convertirme en tu confidente.
Por abrirme los ojos cuando yo sólo veo oscuridad.
Por perdonar mis torpezas.
Por tus caricias, tu ternura e infinito cariño.
Por tus "enfados tontos" para que yo te de cariñitos.
Por respetar mis momentos de silencio.
Por compartir mis locuras.
Por frenar mi pasión descontrolada aunque tú también la tengas.
Por ser así como eres.
Por todas las veces que me has visto llorar ofrecerme un pañuelo para secar mis lágrimas.
Por mostrarme el camino hacia la felicidad.
Por luchar y superarte cada día más.
Por entregarme energía y valentía.
Por ser consecuente y constante.
Gracias por estos cuatro meses a tu lado que han hecho que sea capaz de soportar una semana dura y frustrante mentalizándome en que llegue el fin de semana para poder estar contigo.
Escuchar tu respiración, que se descontrole la mía, respirar profundamente, volver a respirar tranquila, cerrar los ojos y desaparecer en un profundo beso que arranco de tus labios conteniendo mis ganas...mis ganas.
Quiero dormir contigo, abrazados y mirarte mientras duermes a mi lado.
Decirte que te quiero y ver como en tu cara se posa una sonrisa provocada por dos simples palabras que cobran mucho significado al ser pronunciadas sinceramente y tú ser consciente de ello.
Darte besitos mientras duermes y que inconscientemente sonrías sin saber que lo haces.
Escuchar tus tequieros que producen una sensación de satisfacción, de correspondencia...
Me encanta que con una mirada sepas todo de mi; que sepas que me pasa algo aunque yo diga que no, pero tú sabes que sí porque "mi cara te lo dice"; que con un gesto me alegres el día; que con una palabra me hagas sentir querida; que con un abrazo me hagas sentirte cerca y que con un beso...¿qué no haces con un beso?

Sencillamente te quiero de una manera incalculable 30♥

viernes, 2 de noviembre de 2012

Esa sensación de montaña rusa...

Y cuando ya no esperas nada, de pronto, llega. Un sentimiento que crece, que me come por dentro, que me hace más débil y más vulnerable. Un sentimiento que se vuelve adictivo.Una sensación especial que ya creías perdida te va invadiendo poco a poco, filtrandose en tus huesos como mil agujas atravesandote la piel, sin opción a frenar, solo dejarse llevar, como en una carrera en cuanto coges velocidad en la ultima curva, no puedes frenar de golpe sin que eso tenga malas repercusiones. Y tienes ahí la tentación de pecar. Pero... ¿Cómo sabes si un pecado es malo sin antes probarlo? Yo ya he tomado una decisión, voy a probar. Por una vez voy a dejarme llevar sin pensar en las consecuencias, sin darle tantas vueltas a las cosas. Bueno, en verdad seguiré pensando en todo, soy así, ¿Qué se le va a hacer? Tal vez todo tenga un porque y que esto pasara estaba escrito, tal vez, solo tal vez acabe bien. No sé, pero en mi interior sé que necesitaba esto.